La campaña de Hillary Clinton indicó hoy que seguirá peleando "por una cuestión de principios" después que el Partido Demócrata resolvió de forma salomónica su dilema sobre las delegaciones de Florida y Michigan en la Convención Nacional.
La campaña del senador de Illinois, Barack Obama, en cambio acogió con beneplácito el veredicto del Comité Nacional Demócrata, elogió a Clinton por su espíritu combativo, y enfocó la conversación en contienda con el candidato presidencial republicano John McCain.
La senadora de Nueva York, que esperaba ayer una victoria en la elección primaria de Puerto Rico, "se reserva el derecho a cuestionar los delegados ante el Comité de Credenciales" de la Convención en Denver, afirmó Harold Ickes, un asesor.
El Comité Nacional Demócrata decidió el sábado, tras casi 10 horas de discusiones, que la Convención Nacional aceptará la participación de los delegados de Florida y Michigan, pero cada delegado tendrá sólo medio voto.
Todo el embrollo resulta de la realización de primarias en Florida y Michigan en fechas contrarias a las reglas demócratas. Los precandidatos aceptaron en enero que los resultados en Florida y Michigan no se reconocerían. Washington, EFE