Una delegación de la CIDH viajará la semana próxima a Bolivia para ocuparse de la situación de comunidades indígenas en situación de esclavitud, y conversará con el Gobierno sobre las agresiones de que fueron víctimas campesinos en Sucre, informaron ayer fuentes oficiales.
La visita de la misión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) fue confirmada por el secretario ejecutivo del organismo, Santiago Cantón, al margen de la Asamblea General de la OEA que se celebra desde este domingo en Medellín (noroeste de Colombia).
Aunque en un principio estaba previsto que abordarían solamente el caso de los indígenas en estado de servidumbre, los episodios recientes de Sucre se sumaron a la agenda. “A la luz de la preocupación emitida por la CIDH (en comunicado del 29 de mayo sobre los episodios en Sucre) también la misión conversará del tema” con el gobierno de Evo Morales, indicó Cantón.
Según imágenes de televisión, grupos radicalizados atacaron con palos, cinturones, puños y patadas a campesinos inermes que intentaban llegar a un estadio para escuchar a Morales el sábado 24 de mayo. Los campesinos fueron obligados a caminar semidesnudos y a arrodillarse para cantar consignas contra el Mandatario, según las imágenes.
El embajador de Bolivia ante la OEA, Reynaldo Cuadros, dijo que su país “conversó” con la CIDH de los episodios de Sucre y añadió que la misión que los visitará podría hacer "un informe y tomar medidas”.
Cuadros sostuvo que el canciller, David Choquehuanca, se referirá en el plenario de la 38 Asamblea General de la OEA a la violencia contra campesinos en Sucre, que constituye una violación de derechos humanos.
Bolivia denuncia que unas 1.000 familias indígenas viven cautivas en el sudeste del país, trabajando sin recibir salarios, seguridad social o sanitaria. Medellín, AFP