Austria y Suiza son los dos anfitriones sin historia Las dos sedes de la Eurocopa 2008 son tradicionales por sus entidades financieras más que por el balompié. El fútbol mundial se da cita desde el 6.
La Eurocopa 2008 esta vez es organizada por dos países, Austria y Suiza, con mayor reputación por sus paisajes montañosos y los resultados de sus esquiadores que por las proezas de sus futbolistas.
La reputación internacional de los dos anfitriones, elegidos el 2002, está puesta sobre todo en el prestigio de sus bancos, diplomacia y actividades artísticas, mientras que sus logros deportivos sobresalen en pruebas de invierno, o incluso en tenis (Hingis, Federer) o vela, pero no precisamente en fútbol.
Ginebra cuenta con las sedes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), de la Cruz Roja y del Buró Internacional del Trabajo (BIT), mientras que Viena alberga la sede de la Organización de los Países Exportadores de Petróleo (OPEP), la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).
El queso, el chocolate, los relojes y los bancos suizos son conocidos en el mundo entero, mientras que los turistas que van a Austria desean visitar el lugar de nacimiento de Wolfgang Amadeus Mozart, en Salzburgo, o de la familia Strauss, en Viena, para disfrutar de célebres sitios con prestigio musical.
Ninguno de estos dos países ha organizado desde hace mucho tiempo un evento de esta magnitud, que significa la llegada de muchos hinchas de toda Europa y que desbordarán las ocho ciudades sede en las que normalmente se respira un clima tranquilo, lejos de las peleas de hinchas violentos.
Suiza, donde también está la sede del Comité Olímpico Internacional (COI), de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA), de su primo europeo (UEFA), así como el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS), contaba en su palmarés de organizador deportivo el Mundial de fútbol de 1954.
En cambio, Austria está virgen en cuanto a la organización de una competición de verano de esta magnitud.
Su prestigio pasa por los campeonatos en montañas: mundial de esquí alpino y Juegos Olímpicos de invierno, en St-Moritz (Suiza) en 1928 y 1948, y en Innsbruck (Austria) en 1964 et 1976. Y la realidad fue volcando a su afición hacia este tipo de deportes de invierno u otros como tenis, ya que sus selecciones de fútbol no han ganado nada en los últimos años, en contraposición a lo que hicieron los representantes de esquí, patinaje artístico, tenis o vela.
El 11 austriaco, uno de los mejores en el pasado lejano, tiene la oportunidad de jugar la Eurocopa gracias a la clasificación por ser organizador, mientras que el once helvético encara su tercera participación. Viena, AFP
La primera baja
Canavaro El capitán y defensor italiano Fabio Canavaro, que se lesionó el tobillo izquierdo en una sesión de entrenamiento ayer, se perderá la Eurocopa-2008 (7 al 29 de junio en Suiza y Austria) por lesión, indicó la prensa.
Los ingresos La Eurocopa 2008 generará 1.050 millones de euros en derechos de televisión y marketing para la Unión Europea de Fútbol (UEFA), frente a los 743 millones que tuvo la edición precedente de Portugal 2004.
La fiebre del fútbol se adueña de Viena
A menos de una semana del inicio de la Eurocopa-2008 (7 al 29 de junio) y con el sol que comienza a calentar en Viena, la capital austriaca lentamente se deja atrapar por la fiebre del fútbol.
Los preparativos de la gigantesca zona pública para ver los partidos en pantallas gigantes (100.000 m2), cerca de la Alcaldía, están a tope y un área del célebre boulevard del Ring quedará cerrado durante un mes por el acontecimiento que acapara la mirada del Viejo Continente.
Asimismo, los bares que decoran el paisaje del sector están listos para comenzar a apagar la sed de los hinchas. Con banderolas oficiales a lo largo de las avenidas y en la carretera hacia el aeropuerto, y motivos decorativos sobre la Eurocopa en las vidrieras de los negocios para promover la venta de botines y camisetas.
La fiebre de la Eurocopa también va en aumento entre los hinchas austriacos que no dejan a su equipo de lado y lo respaldan en las prácticas. París, AFP