Un juez libera a Sandóval por no hallar pruebas El Fiscal no presentó imputación y el juez dejó libre al opositor que fue capturado ilegalmente en Sucre. Ningún abogado del Gobierno participó de la audiencia. El Ejecutivo anuncia otra querella y dice que identificará a otros.
El opositor Roberto Sandóval fue capturado ilegalmente en Sucre. La Fiscalía no halló indicios para imputarlo y fue liberado. Se marchó vestido de policía (foto).
El dirigente opositor Roberto Sandóval, quien fue capturado ilegalmente en Sucre por orden del Gobierno, recuperó ayer su libertad “pura y simple” porque el Fiscal no presentó una imputación, según dijo, por no hallar pruebas en su contra.
El juez Quinto de Instrucción en lo Penal de El Alto, Daniel Espinar, dispuso la libertad de Sandóval, quien luego abandonó el recinto vestido de policía para evitar la agresión de los alteños que rodearon la unidad policial.
El Gobierno no logró sustentar la denuncia porque, según el juez y el fiscal Harry Suaznábar, no se encontraron las pruebas necesarias para su detención.
El viceministro de Régimen Interior, Rubén Gamarra, dijo que se entregaron las pruebas documentadas a la Fiscalía; sin embargo, en la audiencia, que duró 10 minutos, no se vio a ningún abogado acusador.
Tras la liberación de Sandóval, el ministro de Gobierno, Alfredo Rada, lamentó la determinación del juez. “Esta persona constituye un peligro para la seguridad del Estado”, aseguró.
Rada aseguró que el Ejecutivo “continuará con el trabajo de identificación de los instigadores de grupos violentos”. Afirmó que el operativo policial que se hizo para detener a Roberto Sandóval “permitió que la investigación avance” para esclarecer los hechos de violencia.
Efectivos policiales de Inteligencia del Gobierno detuvieron el lunes a Sandóval cuando salía de su domicilio junto a su esposa y su hija, en la ciudad de Sucre.
Ayer, el despliegue de seguridad fue singular. Una veintena de efectivos resguardaron la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) a las 10.00, porque se encontraba rodeada de un centenar de vecinos alteños que pedían que Sandóval sea detenido en el penal de Chonchocoro.
Suaznábar dijo que recibió el caso a las 6.30 de ayer. El dirigente cívico permaneció en las celdas policiales hasta las 15.00.
Pasaban las horas y Sandóval no era remitido al juez. La gente empezó a enojarse, lanzaron cáscaras de fruta y petardos a las ventanas de la FELCC.
A las 15.00 se abrieron las puertas de la unidad policial y salió una camioneta con cuatro efectivos en la parte trasera. La gente empezó a buscar a Sandóval dentro del motorizado. “¡Dónde está ese maleante!”, gritó uno de ellos y el vehículo se fue.
Tras la camioneta aparecieron dos motocicletas con dos policías en cada una. Las personas se desconcertaron. Grande fue la sorpresa cuando se vio a un policía, en una de las motos, con zapatos de color marrón y con gafas oscuras que se sujetaba con fuerza del efectivo de adelante. Se trataba de Roberto Sandóval.
En tres minutos ingresó al Juzgado. En el pasillo, el abogado defensor, Alberto Costa Obregón, aseguró que al capturar a su cliente se violaron garantías constitucionales como el derecho a la defensa, el derecho a la libertad y a un proceso justo.
Gamarra consideró “indignante” la decisión del juez Espinar, aunque el asesor del Ministerio de Gobierno no ingresó al salón y permaneció en el pasillo, donde también estaban Costa Obregón y los periodistas.
Sandóval salió del Juzgado resguardado por dos policías. Dejó el lugar por la parte trasera del recinto, mientras era perseguido por los medios de comunicación con rumbo desconocido.
LA QUERELLA
Otros implicados • Cristian Flores Vedia, Jorge Eduardo López Garzotto, Henry Malpartida Gacha, Álvaro Marcelo Ovando Ovando, Carmen Daza, Josefina Espíndola, Gerardo López, Jamil Pillco Calvimontes, Harold Herrera, Donata Epifania Terrazas y Alez Jaime Rendón.
Delitos • Alzamiento armado, seducción de tropas, atentados contra el Presidente y otros dignatarios de Estado, instigación, terrorismo, entre otros.