Un par de minutos fueron suficientes para que en un operativo policial se capturara al dirigente cívico Roberto Lenín Sandóval frente a su hija de seis años y a su esposa.
El hecho se produjo a media cuadra de la cárcel pública, sobre la calle Serrano de Sucre. Comenzó a las 8.15 de la mañana, cuando Roberto, su hija y esposa se aprestaban a dirigirse a la escuela de la niña. En ese momento, según relata Ninoska Daza, de una vagoneta ploma bajaron cuatro sujetos que rodearon la motocicleta. “Mi esposo les dijo ‘ustedes quiénes son’ y uno de ellos le ordenó que se baje de la moto. Otro hombre le alzó a mi hija y en ese momen- to yo grité y le arrebaté de sus brazos a mi pequeña. Por mis gritos, mis vecinos salieron y los taxistas que pasaban por la calle también pudieron ver todo”.
Relató que ellos “jalaron a Roberto y la moto cayó sobre su pierna y su zapato se enganchó en la pata de la moto. Lo llevaron contra la pared y procedieron a golpearlo y también lo patearon en el suelo”. La esposa continuó: “Al ver que mi esposo se resistía, bajaron otros dos sujetos encapuchados de una vagoneta verde y con su apoyo lograron meterlo a la fuerza. En medio de los empujones logré ver que ellos estaban armados y vestían chamarras plomas y corte de cabello tipo militar”.
Una hora después, Daza se presentó ante la Fiscalía de Distrito de Chuquisaca para denuncia el secuestro.
A media tarde, se informaba desde la Policía que la institución del orden no conocía nada sobre el hecho y más bien pedían información al Ministerio Público.
Cerca de las 19.30, la fiscal de Distrito, Ana María Lía, al momento de abandonar su oficina, informó que se había solicitado a La Paz, mediante requerimiento fiscal, la identificación de los vehículos utilizados en la mañana y los antecedentes judiciales de Sandóval, para conocer si existía una orden legal para su detención. Precisó que hasta esa hora no había recibido ni un solo dato de lo ocurrido. Redacción Sucre