“Estamos muy extrañados, la población está molesta. Sin ninguna coordinación, han llegado militares del Ejército, de la Naval y la Fuerza Aérea. Éste es un gobierno municipal autónomo y hay autoridades. No vamos a permitir ningún avasallamiento, ni que los militares estén custodiando las orillas del lago; merecemos respeto”, señaló el alcalde de Desaguadero, Espiridión Mamani.
Según Mamani, la comunidad en su conjunto se vio sorprendida cuando las Fuerzas Armadas llegaron a esa población fronteriza con Perú. El Alto Mando se hizo presente ayer en Desaguadero para dar inicio a la aplicación del Plan Estratégico de Lucha Contra el Contrabando.
“Deberíamos ser invitados con una carta o coordinar algunas actividades para el control, pero nada de eso ha ocurrido”, afirmó.
Denunció que “la incursión al pueblo lo han hecho (las Fuerzas Armadas) de manera clandestina. Estas actividades no se han visto ni siquiera en tiempos de la dictadura”, sostuvo Mamani.
La autoridad municipal dijo que el presidente Evo Morales y las Fuerzas Armadas “están equivocados” si pretenden afectar su tranquilidad con estas acciones.
“Se habla de contrabando. Qué contrabando. Que me demuestren a mí, ya que aquí nunca ha habido contrabando”, aseguró, aunque reconoció que existe un “comercio hormiga de algunos productos, pero en mínima cantidad, sólo para la sobrevivencia, ante la falta de empleos”.
De acuerdo a su versión, los pobladores de esa región viven del intercambio comercial y otras actividades vinculadas a la producción de textiles.
Mamani lamentó que estas acciones del Gobierno, además de intranquilizar a la población de Desaguadero, afecten la relación con Perú. “Yo les digo a mis hermano ‘tranquilos’, y le pido al Gobierno que no provoque, porque no queremos que se enfrente a la población con los soldaditos que son nuestros hijos”.