Denuncian que alcohólicos son cómplices de ladrones COTAHUMA • La Subalcaldía construyó un módulo policial que funcionará desde julio. La Policía investiga los reclamos vecinales.
LA IMAGEN DEL 2003 • Cerca de la Subalcaldía de Cotahuma duermen estas personas. La foto fue tomada hace cinco años.
En Tembladerani, en el macrodistrito Cotahuma de La Paz, las personas que tienen una dependencia con el alcohol y que rondan la zona a diario “son vigilantes de los ladrones y participantes activos de los robos mayores en las casas”, según la vecina Isela Rojas.
Édgar Tórrez Iriarte, subalcalde de Cotahuma, indicó también que recibió denuncias de los vecinos de que grupos de personas con adicción al alcohol y a las drogas, “aparentemente funcionan en complicidad con delincuentes, como informantes para avisarles oportunamente”.
“Estamos haciendo un seguimiento con la Policía para este tipo de complicidad entre alcohólicos y delincuentes comunes”.
La autoridad edil informó que esa es una de las razones por las que se construirá un módulo integral para la Policía, que albergará a 50 efectivos que estarán distribuidos en diferentes áreas.
“La ubicación es estratégica porque está frente al parque Obispo Bosque, que en los últimos meses se ha convertido en un sitio de afluencia de grupos de alcohólicos y drogadictos”.
Ayer, La Razón visitó la zona Tembladerani, en el macrodistrito Cotahuma. Conversó con los vecinos, quienes señalaron que el primer problema en el sector son las personas dependientes del alcohol o las drogas.
Así, Rojas contó que los alcohólicos le piden dinero a la gente o sino le roban. Otra vecina, Ana María Pérez, dijo que “existe mucha delincuencia y lo que más resalta son los borrachos. Acá cerca tenemos un retén policial, pero no nos ayudan en nada, se hacen los de la vista gorda”. El presidente de la junta de vecinos de Tembladerani, Gonzalo Calisaya, expresó que el tema de seguridad ciudadana es prioritario.
Agregó que el módulo integral de la Policía, que dependerá del Distrito Policial Nº1, se entregará para el 16 de julio, pero cuestionó la fecha de inauguración, pues “¿para qué esperar si la seguridad en la zona nos hace falta?”.
Antes del mediodía, en la calle Walparrimachi, sector Obispo Bosque, efectivos de la Guardia Municipal, junto a la Policía y dirigentes vecinales, clausuraron un bar clandestino denominado de remate. El local fue cerrado por segunda vez y pese a ello no tenía los permisos correspondientes para funcionar.
El sargento de Policía Constancio Quispe sostuvo que en la zona existen muchos locales de remate clandestinos que no cuentan con licencia de funcionamiento y donde sirven bebidas alcohólicas elaboradas con agua, colorante y alcohol.
“Desde el año pasado que los vecinos se quejan de este sector que cobija a personas de dudosa procedencia en bares clandestinos”. Ayer salieron del local 15 personas en estado de ebriedad. La dueña comentó que trabaja en ese rubro porque “es muy difícil sobrevivir de otra manera”. Añadió que “con la comida no se gana bien” y que ella debe mantener a sus cuatro hijos.
Tembladerani tiene 15.627 habitantes. Su vocación es la vivienda, el comercio, los talleres de mecánica y cerrajería.