Cuatro navíos militares de Estados Unidos, que desde el 13 de mayo esperaban frente a las costas de Birmania para socorrer a los supervivientes del ciclón Nargis, abandonarán el lugar mañana después de que la junta birmana se negase categóricamente a aceptar su ayuda.
La semana pasada, un barco de la Marina francesa ya había renunciado a descargar mil toneladas de ayuda humanitaria directamente en Birmania y no tuvo más remedio que dirigirse hacia Tailandia para confiar su carga al Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU.
Las autoridades birmanas se han mostrado extremadamente recelosas de los países occidentales, de los que sospechan pretenden desestabilizar el país con sus “barcos de guerra”. “En las últimas tres semanas, intentamos al menos en 15 ocasiones convencer al gobierno birmano de que permitiese a nuestros barcos, helicópteros y navíos desembarcar para proporcionar ayuda humanitaria a la población de Birmania”, declaró el almirante Timothy Keating, de la comandancia de la flota estadounidense en el Pacífico.
“Pero los generales birmanos se negaron” y “ha llegado el momento de que el grupo dirigido por el 'USS Essex' se dirija hacia su próxima misión”, afirmó en un comunicado difundido por la Embajada de EEUU en Bangkok.
Aviones de transporte estadounidenses permanecerán en Tailandia para asistir a las organizaciones de ayuda humanitaria en caso de necesidad, pero los buques se retirarán. Rangún, AFP
AI acusa a la Junta Militar
El Gobierno de Birmania está forzando a los supervivientes del ciclón Nargis a abandonar los refugios de emergencia, al tiempo que priva de ayuda humanitaria a esas personas, según denunció ayer Amnistía Internacional (AI).
En un comunicado difundido desde su sede en Londres, la organización defensora de los derechos humanos expone los resultados de una investigación propia sobre las consecuencias del devastador paso del ciclón por el país asiático el pasado mayo. Según AI, “las acciones del Gobierno aumentan el riesgo de muerte, enfermedad y hambre de decenas de miles de sobrevivientes ya vulnerables de por sí”.
Según AI, el Consejo de Estado para la Paz y el Desarrollo, como se hace llamar la Junta Mili- tar que gobierna el país, anunció el 20 de mayo el final del rescate y el inicio de la reconstrucción. “Más de 130.000 personas se cree que han muerto o desaparecido”, señala AI. Londres, EFE