Las pequeñas dosis de una enzima presente en el vino tinto pueden contribuir a retrasar el envejecimiento y a proteger el corazón, según un estudio de la Universidad de Wisconsin.
Los científicos se han preguntado cómo es que los franceses, españoles e italianos tienen una mejor salud cardiovascular que los estadounidenses, cuando la dieta incluye comidas con grasas. La respuesta, según el estudio, radica en el resveratrol, un activador de una familia de enzimas llamadas sirtuinas, que es componente natural de las uvas, granadas y vino tinto. El artículo sostiene que las dosis bajas de resveratrol en la dieta de ratones influyen en los mecanismos genéticos del envejecimiento y pueden conferir una protección al corazón. Washington, EFE