La mayoría de los niños temen a las pruebas de calificación porque no se prepararon.
Mañana, a primera hora, es la prueba de matemáticas. Tu hijo está meditabundo y, claro, supones que se concentra o que recibe la iluminación. “Está preparado”, afirmas igual que Mariana, quien cuenta:
“Óscar, mi hijo de 8 años, me dijo que estaba listo para el examen, yo le creí y no le tomé importancia a esa prueba. Pasó el tiempo y mi hijo casi pierde el año”, cuenta Mariana.
Hay padres que por confiados o por llegar cansados del trabajo no hacen una pequeña revisión de lo avanzado en el colegio. Date tiempo y convierte el estudio en algo divertido, y en un tiempo para los dos.
CONFIANZA Y HÁBITOS
Establece un lazo de confianza con tu hijo, accede a él mediante charlas y juegos deportivos u otros de mesa.
También crea hábitos de estudio. Algo sencillo, pero importante, es que tu niño tenga horarios para jugar, estudiar, dormir, comer y hasta para compartir con la familia.
Siempre anima a tu niño, ¡él puede lograrlo, puede cumplir! Además, ofrécete a estudiar periódicamente con él y recuerda, tú eres la mejor maestra que puede tener.
MÉTODOS DIVERTIDOS
“Existen métodos para que tu hijo pueda disfrutar del estudio y lo vuelva un hábito”, argumenta la sicopedagoga Carolina Soliz ¡Atenta! los pequeños (de 4 a 9 años) deben aprender con pinturas, dibujos, rompecabezas o crucigramas, según el grado del colegio. Mayores a esta edad, se enseña mediante canciones y juegos didácticos. Enséñale las cosas con cariño.
Relajación. Haz que tu niño respire profundo, luego que cierre los ojos y que se “vea a sí mismo” haciendo bien su examen. Después, que vea la prueba para saber cuáles son las preguntas. Si tu hijo tiene ansiedad durante ese momento, haz que repita una y otra vez la respiración profunda y que se visualice nuevamente. Esta técnica da confianza mediante la relajación.
Conócelo. Elabora un examen para tu niño y fíjate cuánto tiempo puede estar concentrado. Con este ejercicio, tienes la pauta para saber si tu niño está preparado o no. Si el resultado es negativo emplea juegos didácticos.
Juntos. Tu hijo y tú pueden tomarse examen. Esto puede ser una estrategia importante especialmente para niños escolares, porque hace del estudio una diversión.
Compartir. Hablar con tu niño sobre sus experiencias diarias es una ayuda para ti y para él, esto ayuda a entender mejor los diferentes puntos de vista, valores, sueños e intereses de otras personas. Los padres no solamente necesitan hablarles, sino también escuchar con atención a sus hijos.
Edúcalo. Miren juntos noticieros y lean artículos de periódicos. Visiten museos.
Espacio. Crea un lugar de estudio dentro de tu casa. No tiene que ser todo un lujo o algo que signifique una gran inversión económica. Basta un espacio con luz, una silla cómoda y una mesa para el material escolar.
Distinto. Cada niño tiene diferentes estilos de aprendizaje (visual, auditivo o manual). Depende del estilo que tiene, los materiales de aprendizaje que le ayudan.
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