Los supervivientes del ciclón que arrasó hace un mes el sur de Birmania (Myanmar) son obligados por las autoridades a participar en las labores de reconstrucción a cambio de comida, denunció ayer Amnistía Internacional (AI).
La organización internacional comprometida con la defensa de los derechos humanos también indicó en una rueda de prensa en Bangkok que la Junta Militar birmana ha ordenado desalojar a los damnificados de los refugios temporales para que regresen a las aldeas que abandonaron tras la catástrofe. “Las acciones del gobierno ponen en peligro las vidas de decenas de miles de personas, que ya son vulnerables a la hambruna y las enfermedades”, señala el informe de AI.
La organización cita 40 casos en los que soldados o funcionarios han confiscado o desviado, hacia otras áreas no afectadas por el ciclón, la ayuda humanitaria destinada a la población de la región arrasada, donde habitan 2,5 millones de personas.
Según la Junta Militar, cerca de 78.000 personas murieron y otras 56.000 permanecen desaparecidas a causa del ciclón que atravesó el delta el 2 y 3 del pasado mayo. Bangkok, EFE