Dos representantes de Los Pinos y de los padres de familia del colegio Montessori aseguran que no existe xenofobia en la zona Sur y que no están contra los gremiales. Más bien, quieren que se les dé un lugar “más limpio y cómodo, y ese sitio es el mercado ubicado en la calle 25”.
Hace poco más de dos semanas que los vecinos de Los Pinos bloquearon, casi a diario, la calle 21 de San Miguel y la avenida José Aguirre Achá, en protesta por la instalación de 27 quioscos.
De ellos, 11 anaqueles de venta de comida fueron trasladados de la Aguirre Achá a una vía paralela a la avenida Costanera, cerca del establecimiento educativo.
A raíz de ello, los padres de familia bloquearon la avenida, desde el lunes, pues no quieren gremiales. Pese a los reclamos, la subalcaldesa del macrodistrito Sur, Denise Ostermann, aseguró el miércoles que los vendedores no se iban a mover, pero se les iba a mejorar las condiciones de trabajo. También señaló que en la zona Sur “creemos, y me incluyo, que La Paz, Bolivia, es San Miguel (...) Con estos acontecimientos he visto mucha xenofobia”.
Ayer, Carmiña de Urquizo, miembro del directorio de padres de familia del colegio Montessori, opinó que la Subalcaldesa “está desubicada”, que ellos no están contra los gremiales, sino rechazan su traslado, pues están en una vía cercana al río que en época de lluvias se desborda. “Que las acomode en un buen lugar, con todas las comodidades, pues están vendiendo comida”.
Fernando Gainza, representante de los vecinos de Los Pinos, señaló que están de acuerdo con el trabajo de las vendedoras siempre que las trasladen a un lugar seguro que es el mercado de la calle 25 de Cota Cota. “Nos comprometemos a apoyarlas en el mercado (...) La Alcaldía está vulnerando sus propias normas”.