Además de la crisis económica, la crisis familiar, es decir violencia intrafamiliar o abandono de alguno de los progenitores, es otra de las causas por la que los niños y adolescentes se insertan en el trabajo infantil a cambio de magros salarios y con perjuicio de su formación escolar.
“El trabajo infantil no se debe sólo a la crisis económica dentro de un hogar, también hay otros factores como la crisis familiar que va acompañada por el abandono de uno de los padres o la violencia familiar que empujan a los niños o adolescentes a salir de una manera más temprana de sus hogares y a buscar independencia”, dijo ayer Eva Udaeta, coordinadora para la Erradicación del Progresivo Trabajo Infantil del Ministerio de Trabajo.
Hoy se recuerda la jornada de reflexión contra el Trabajo Infantil, que este año lleva el lema “El trabajo infantil y la educación”. Udaeta explicó que si un niño trabaja no podrá rendir en la escuela, lo que genera mayor deserción escolar y bajo rendimiento académico.
Agregó que el Gobierno busca erradicar el trabajo infantil con equidad económica y social. Según los datos oficiales que maneja el Ejecutivo, la minería y la zafra son las actividades en las que más cantidad de niños se emplean. En agosto se presentará un informe sobre otros rubros en los que los niños trabajan.
MÁS CIFRAS
Zafra • Según datos proporcionados por el Ministerio de Trabajo, entre 10 mil y 10.500 niños trabajan en la zafra, en Beni y Santa Cruz.
Minería • Los mismos datos dan a conocer que alrededor de 3.500 niños, niñas y adolescentes están involucrados en la actividad minera.