La actriz española Penélope Cruz no quiere hablar sobre su presunta vinculación con narcotraficantes en México mientras filmaba, en el 2004, la película Bandidas con Salma Hayek.
Su representante, Antonio Rubial, dijo que la simple conjetura de El Universal fue suficiente para hacerle daño a la estrella nominada a un Oscar. “Con la publicación de la noticia el daño ya está hecho”, aseveró.
Un informe del mismo diario, citando una investigación de la Procuraduría de la República, señala que Sergio Villarreal Barragán, apodado El Grande y supuestamente miembro de organizaciones del crimen organizado, le ofreció a las actrices su casa durante el rodaje. Aunque no se especificó si éstas conocían al propietario, o si lo vieron, se indicó que no sólo durmieron en el rancho sino que, además, habrían hecho algunas fiestas allí.
“La noticia ya se ha publicado, el lector ya se ha hecho una opinión y ella no quiere decir nada, porque no serviría nada más que para que se publique otra nota y se siga hablando del tema”, dijo el portavoz de la española Cruz, quien está filmando Los abrazos rotos de Pedro Almodóvar.
Ningún representante de la actriz mexicana Salma Hayek ha emitido comentarios. México, AP