Julián Pérez Taquila, el joven de 16 años que sobrevivió a la explosión de noviembre del 2007 en un domicilio de Alto Lima, estuvo ayer en la audiencia de cargo y descargo por el caso de hurto de municiones.
Su madre, Lucía Taquila, mostró a los medios el estado en que se encuentra Julián. “Miren, tiene todo el cuerpo quemado, no puede ni mover las manos”, reclamó, luego de incriminar al coronel Carlos Badani de guardar pólvora en la casa donde se produjo la explosión.
Según Taquila, Badani almacenó la sustancia en casa de Filomena Castillo, su trabajadora del hogar, y tras un corte eléctrico se produjo la explosión.
Por su parte, Badani dijo que Castillo no trabajaba con él y que sólo era la lavandera.