Los camioneros portugueses en paro desde el pasado lunes decidieron ayer miércoles suspender la protesta y aceptar las medidas de compensación por los precios de los combustibles negociadas con el Gobierno.
Un portavoz de la “comisión” organizadora del paro informó a la prensa, tras una asamblea de varios cientos de representantes de los camioneros celebrada en Batalha, en la zona central del país, que los transportistas acordaron el fin de la huelga del sector.
Horas antes de esta decisión, la principal patronal lusa del transporte, ANTRAM, que se mantuvo ajena al paro, llegó también a un acuerdo con el Gobierno y pidió a los camioneros que volvieran al trabajo y levantaran el paro y los piquetes que habían causado ya el desabastecimiento de las gasolineras y del aeropuerto de Lisboa. Lisboa, EFE