Los científicos estadounidenses de la misión Phoenix recuperaron la sonrisa luego de que un instrumento de la sonda finalmente recolectó el miércoles 11 la primera muestra de suelo marciano para comenzar los análisis en busca de agua y componentes orgánicos.
La pala del brazo articulado de Phoenix, que se posó el 25 de mayo en el Ártico hasta ahora inexplorado del planeta rojo, había depositado al final de la semana pasada su primera muestra de suelo marciano en la entrada de uno de los instrumentos. Pero la muestra, demasiado granulosa, no podía ingresar en la cámara de uno de los ocho micro-hornos denominados TEGA que pueden calentar los materiales hasta mil grados Celsius.
“Tras accionar por séptima y última vez el vibrador para hacer caer partículas a través del tamiz de la entrada de TEGA, nos sorprendió indicando que el horno estaba lleno”, dijo William Boynton, uno de los investigadores. Washington, AFP