La moda y las Magníficas deslumbran Las Magníficas de Pablo Manzoni lucieron las creaciones de diseñadores bolivianos en el desfile realizado anoche en el Radisson. La creatividad fue premiada con aplausos.
Si algo caracteriza al diseño boliviano es la creatividad. Ello fue evidente anoche en el desfile Bolivia Moda 2008 —organizado por Pablo Manzoni, la revista Cosas, el periódico La Razón y la red ATB— que debutó en La Paz con aplausos del público.
En el salón Libertador del hotel Radisson, una escenografía de lujo recibió a una treintena de hermosas Magníficas, reclutadas de todo el país, que presentaron 17 cuadros en la pasarela. Diversos y originales, los diseños de cada artista invitado brillaron con características propias.
La colección de Elba Nagashiro fue la primera en el escenario: brillos y encajes en fusión de materiales caracterizaron los trajes, que evocaban la década de los 80.
Los colores brillaron en la colección Silver de Alejandra Moreno. Inspirada en una paleta de negro, rojo y plateado, presentó trajes de alta costura con pedrería y plumas en homenaje a la moda de principios de siglo.
De lo casual a lo elegante se movió la colección de otoño/invierno de Kaoba. Trajes de dos piezas, sacos, tapados de lana y piel armaron la propuesta.
A su turno, Liliana Parada demostró que los accesorios son vitales; mostró carteras y collares en diversos materiales, desde cueros hasta semillas y maderas.
Los hombres no fueron excluidos y Almanza lució su colección de otoño/invierno, audaz en colores y texturas tanto para el ejecutivo como el deportista.
Salvemos a los Andes se llamó la colección de Liliana Castellanos, que deslumbró con sacos y abrigos de lana inspirados en atuendos típicos, con reminiscencias a arcángeles coloniales.
Eurochronos llenó con sus joyas las pasarelas, exhibiendo relojes, collares y brazaletes en combinación con lentes y gafas.
De luces fue la propuesta de Ana Isabel Parra, quien presentó trajes de gala —en negro y rojo— engalanados con rica pedrería.
Psicodelia fue la propuesta de Keny Gutiérrez, que reinventó las bases estéticas del movimiento artístico de los 60 con apliqués y bordados sobrepuestos en elegantes diseños.
Tras la oferta casual y juvenil de Zap, subió a la pasarela la creación de Marcelo Rojas. Dramática, la colección fue un tributo a Coco Chanel, que se distinguió por las telas estampadas.
“Bolivia tiene gente creativa, lo acaban de ver”, dijo al final del desfile Pablo Manzoni, quien prometió el Bolivia Moda 2009.
En la pasarela
Pases • Las Magníficas presentaron, además de las colecciones de moda, cuadros dedicados a varios de los auspiciadores del evento.
Monopol • La paleta inspiró el primer pase en el que el color tomó el escenario.
Yanbal • Sombreros y guantes fueron el marco de la belleza de las modelos que lucieron el maquillaje Yanbal.
AeroSur • Morado y verde en coquetos bolsos lucieron las maniquíes engalanadas con trajes a lunares, en el pase dedicado a la línea aérea.
La Razón • Los canillitas inspiraron el cuadro dedicado al periódico La Razón, en el que las Magníficas —con masculinos chalecos, boinas y bolsos— resaltaron su feminidad.
Revista Cosas • La imagen de la mujer profesional y sensual fue enfatizada en el cuadro dedicado a la revista Cosas, que lució originales carteras.