Los cortes de carreteras de los transportistas de cereales en el marco del conflicto que enfrenta al Gobierno argentino con los productores agrarios, que ha cumplido ya tres meses, han agudizado el desabastecimiento de alimentos básicos en las grandes urbes y la falta de combustible.
Los propietarios de camiones transportadores de cereales ratificaron ayer que no levantarán la protesta iniciada el día 3 hasta que el gobierno de Cristina Fernández no retome el diálogo con el campo y los productores agropecuarios vuelvan a comercializar sus granos. La huelga comercial que llevaban adelante los productores agrarios concluyó en la medianoche del domingo, pero muchos productores optaron por mantener retenida su cosecha. Buenos Aires, EFE