ALFREDO RADA, ministro de Gobierno, confirma que Brasil aceptó sumarse a Bolivia y Perú para evitar el paso de droga entre los tres países.
Tras un encuentro de ministros de nueve países en Buenos Aires, Argentina, el titular de Gobierno, Alfredo Rada, ante la ola de asesinatos protagonizados por narcotraficantes en Pando, anuncia que Brasil aceptó realizar un control trinacional, junto a Bolivia y Perú, en esa frontera. Asegura que en el país no actúan peces gordos como en la década de los 80, pero podrían resurgir.
¿De qué se habló en el tema del narcotráfico? Como Bolivia, planteamos la necesidad de conformar un Fondo de Lucha contra el Narcotráfico. En algunos casos hay países que son productores de materia prima, otros que son utilizados como plataforma de circulación de droga, la que fluye a mercados de consumo. Los más importantes están en EEUU y Europa.
¿En cuál de esos casos que menciona ubica a Bolivia? Es un encadenamiento. En el país hay una cierta cantidad de coca que es desviada a fines ilícitos, y por supuesto que esta situación no tiene la misma gravedad que la que se presenta en Colombia o en Perú. Pero es una realidad que hay que reconocerla. Por Bolivia circula droga elaborada en otros países, principalmente por el norte amazónico y el occidente andino. Es algo que afecta a toda la región y por eso en Bolivia planteamos la necesidad de aunar esfuerzos en el Fondo.
¿Y se conformó? No se conformó, pero sí se encargó trabajar sobre esta idea, fue aceptada; de manera de que podamos en corto tiempo disponer de este esfuerzo conjunto.
¿Qué hacer con el control en las fronteras, ministro? Un tema particularmente importante para Bolivia. Hoy (ayer) me reuní con el ministro de Justicia de Brasil, Tarso Genro. En este encuentro bilateral tocamos el tema de la violencia generada del narcotráfico internacional en el departamento de Pando.
¿Y cuáles fueron las conclusiones del encuentro? En la misma línea de la reunión que sostuve con el ministro del Interior del Perú, Luis Alba, hace dos semanas, vimos que el control de la violencia y los casos de sicariato que se presentan en la triple frontera (Brasil, Perú y Bolivia) deben ser controlados por un accionar eficiente de las policías de los tres países. Yo logré que el ministro peruano asuma compromisos de una lucha efectiva, corresponsable entre el país y Perú sobre este tema.
¿Y Brasil también asumió un compromiso similar? Efectivamente, el ministro Genro asumió este tema con el mayor interés, y el viernes 20, en Brasilia, se realizará una reunión entre el Comandante de la Policía Federal de Brasil y el Director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico de Bolivia para abordar este tema. El narcotráfico debe ser abordado no solamente en el ámbito declarativo, sino operativo. Es la única manera de controlar esa violencia generada en Pando, porque los últimos casos fueron protagonizados por narcotraficantes o sicarios brasileños que entraron, mataron y regresaron a su país. Es un tema de máxima importancia para el país, y destaco la voluntad que encontré en el ministro brasileño como en el peruano.
¿Cuál sería el camino? El control trilateral, accionar conjunto entre la Policía de los tres países. Operativos coordinados, porque el narcotráfico opera así, donde no se produce droga. Es un lugar de tránsito.
¿Otra vez hay peces gordos del narcotráfico en Bolivia? No, la información que tengo de la FELCN es que esa realidad se presentó en los 80 y 90 de capos bolivianos del narcotráfico, actualmente no existe. Hay microtráfico y actividad de mediana escala, pero no en gran escala, y ésta podría resurgir.
La familia Rosales, que cayó en Santa Cruz, recuerda la época de Roberto Suárez, ¿no? Pero justamente el que hayan caído demuestra una acción eficiente de la FELCN.
¿Hay un incremento en el tráfico de cocaína en el país? Es un tema que lo manejan los organismos especializados, no quisiera incurrir en dar una versión poco fundamentada.
¿La política de la coca del Gobierno puede influir en el aumento del narcotráfico? No, porque está claro que la idea es que no habrá cero coca, pero tampoco libre cultivo. Fijamos claramente las reglas y actuamos en consecuencia.
“El narcotráfico debe ser abordado no solamente en el ámbito declarativo, sino en el operativo”.