Cuatro personas murieron y más de 150 resultaron heridas a causa del terremoto de 7,2 grados de magnitud en la escala de Richter que sacudió ayer el noreste de Japón, según la Agencia Nacional de Meteorología.
Otras 14 personas, tres de ellas extranjeras, están desaparecidas, según la agencia local de noticias Kyodo.
Se trata del terremoto más fuerte que sacude Japón desde el registrado en agosto del 2005, que también tuvo una magnitud de 7,2 en la escala de Richter y de 6 en la escala japonesa, que tiene un máximo de siete puntos.
El terremoto, cuyo epicentro se situó a ocho kilómetros de profundidad, ocurrió a las 8.43 hora local (23.43 GMT del viernes), y se sintió con intensidad en las provincias de Iwate, Miyagi y Fukushima, en la isla
japonesa de Honshu, aunque
no motivó la emisión de una alerta de tsunami.
Cientos de personas, incluidos varios turistas, se han visto bloqueadas en diversas de las zonas afectadas, y alrededor de 30.000 hogares se han quedado sin suministro eléctrico, según los últimos datos de Kyodo.
El terremoto también se sintió en Kanto, donde se encuentra Tokio, a 350 kilómetros de la zona afectada. Japón está sobre una de las zonas sísmicas más activas del mundo. Tokio, EFE