La guerra entre narcos azota a México en la frontera con EEUU El presidente Felipe Calderón está empeñado en rescatar las zonas ocupadas por el narcotráfico. En las áreas fronterizas patrullan 36 mil militares. Entre enero y mayo hubo 1.378 muertes, casi 10 por día, en la guerra contra y entre los cárteles.
México vive azotado por una guerra de todos contra todos los cárteles de la droga que se disputan la plaza local y el tráfico hacia Estados Unidos con una ferocidad inusitada y armas sofisticadas, y enfrentados a 36.000 efectivos militares que tienen muchas batallas por delante antes de volver a los cuarteles.
“Vamos ganando, aunque no parezca”, dijo días atrás el procurador General de la República, Eduardo Medina Mora, al dar cuenta del clima reinante en una sociedad ya acostumbrada a los partes diarios de decenas de muertes violentas por acciones atribuidas al crimen organizado.
Ejecutados, decapitados, cuerpos atados y torturados con mensajes contra bandas rivales o policías y anuncios callejeros amenazadores conforman la geografía de la violencia en varios estados de México, en una escalada que en el transcurso del año dejó 1.378 muertos hasta finales de mayo, 47% más que en igual período del 2007.
Tras asumir el cargo en diciembre del 2006, el presidente Felipe Calderón se propuso “rescatar todas las regiones azotadas por los narcos”, una difícil meta tras seis años de operativos con escasos resultados durante el gobierno de su antecesor Vicente Fox, el primer representante del Partido Acción Nacional (derecha) que llegó al poder.
Ese período fue aprovechado por los cárteles para ampliar una compleja red de complicidades con policías y funcionarios de distintos niveles y armar ejércitos de sicarios que hoy se enfrentan a sangre y fuego en las calles de urbes como Culiacán y Ciudad Juárez, fronterizas con EEUU.
“En el pasado los cárteles actuaban de forma silenciosa y no necesitaban trasladar la guerra a las calles. Además, ahora hay una ofensiva con todos los recursos del gobierno actuando más coordinadamente y el presidente les declaró la guerra”, dijo Raúl Benítez Manaut, del Centro de Investigaciones sobre América del Norte de la Universidad Autónoma de México (UNAM).
Según el experto, los cárteles mexicanos han “incrementado su poder”, entre otras causas, por el debilitamiento de las bandas colombianas lo que posibilitó que “los mexicanos poco a poco se fueran adueñando de las rutas y sean los introductores de la cocaína que se dirige a EEUU”.
Ello se ve facilitado, agregó, por “la corrupción de muchos funcionarios del nivel operativo, que facilitan el ingreso, tránsito y exportación de la droga de México a EEUU”.
De su lado, Calderón ha reclamado a EEUU una corresponsabilidad en el combate al tráfico de drogas y atribuyó la violencia en la frontera a que ese país es el mayor mercado mundial de cocaína, donde hay seis millones de consumidores.
De EEUU provienen además cerca del 80 por ciento de las armas que utilizan las organizaciones criminales, muchas veces más modernas que las de las fuerzas de seguridad.
Ese fue el motivo que las autoridades alegaron en el caso de los homicidios de siete policías en Culiacán el 27 de mayo, quienes engrosaron la lista de unos 450 agentes asesinados desde el inicio de la ofensiva oficial en diciembre del 2006, sobre un total de 4.172 ejecutados en ese período. México DF, AFP
LAS CIFRAS DE LA OPERACIÓN ANTIDROGAS
Violencia • La ola de violencia del crimen organizado dejó en México unos 4.200 ejecutados en 18 meses de gobierno de Felipe Calderón, de los cuales 1.378 en lo que va del 2008.
Confiscaciones • En los 18 meses de guerra a los cárteles en la frontera de México con Estados Unidos, la ofensiva militar logró el decomiso de 13.500 armas de fuego y 55 toneladas de cocaína en ese lapso.
Droga • El costo estimado de la droga confiscada en los operativos es de $us 689 millones. Alrededor de 90% de la cocaína que llega a Estados Unidos ingresa por territorio mexicano.
Vehículos y dinero • Se logró decomisar 7.402 vehículos y 263 aeronaves; además de $us 260 millones y 91 millones de pesos mexicanos en efectivo (equivalentes a $us 9 millones) hallados en diferentes operativos.