Un boliviano ha triunfado en EEUU y ha resuelto venir al país a repetir su experiencia. Este hombre, que construyó un imperio con su propio esfuerzo, decidió que era el momento exacto para hacer algo por Bolivia. Ojalá sea así…
Leer sobre sus proyectos me trajo alegría. Primero porque, al verlo conversar con gente del Gobierno, pensé que un contagio de su claridad mental sería bueno. Segundo, porque prometió llevar “al Bolívar” a ser campeón sudamericano para lo que será necesario también un cambio de mentalidad. ¡Enhorabuena!
Pero, pese a que él sabía que había llegado “al lugar indicado en el momento justo”, transcurridos varios meses no puede materializar aún —por ejemplo— el loable proyecto “una computadora para un niño” y tampoco que el poderoso Bolívar se recupere. El prestigioso empresario dice que está triste, como tristes están por lo segundo una gran cantidad de bolivaristas (como yo) para regocijo de los stronguistas (como mi esposa).
A estas alturas, el distinguido empresario —Doctor Honoris Causa— declara no saber si instalar su fábrica en El Alto o en Santa Cruz, esperando las mejores condiciones impositivas que le ofrezcan. Bueno sería informarle que hace pocos años varias empresas fueron incendiadas en la ciudad alteña y que en Santa Cruz —si bien aún no hay incentivos impositivos propios— tampoco hay pirómanos de esos que ahora se las agarran con las embajadas extranjeras.
Habrá que advertirle también que en Bolivia jamás será suficiente para un empresario decir “…esto es un tema que está totalmente fuera de la política, no es el petróleo, no es telecomunicaciones, sino es la fabricación de diferentes tecnologías que permiten que hoy día se comercialice en Bolivia…” ya que nuestros servidores públicos quieren “nacionalizarlo, producirlo y estatizarlo” todo, pasando muy versátilmente de los hidrocarburos a los minerales, el papel, cemento, azúcar, aceites, lácteos, etc. contando con las gloriosas FFAA para ello, aunque sea como panaderos. Aunque, en la tentación de hacerlo rápido no sería extraño que apuesten por otro método, la confiscación por ejemplo. Y, si la preocupación del empresario es el contrabando, si éste es de “importación” hace muy bien en preocuparse, porque las FFAA y la Policía sólo serán brutalmente duras si se trata de reprimir el contrabando “de exportación”.
Antes que lo olvide, leí que este célebre empresario declaró que para que Bolivia tenga una economía saludable era bueno “…dejar que el mercado de libre comercio opere de una manera independiente, definitivamente no restringir exportaciones, tener un mercado en el cual se pueda promover la reinversión…”. Mucho cuidado joven y exitoso empresario porque no siendo esto EEUU, de estar su capital invertido acá ya lo habrían tildado de opositor político. Y, aunque parezca broma: ¡Bienvenido a Bolivia!
*Gary A. Rodríguez A. es economista y gerente general del IBCE.
¿Sector productivo único?
Es común escuchar que el aparato productivo es sinónimo de empresa privada; además, eso se ha relacionado como que la empresa privada sería la única generadora de empleo.
Filosofía del tiempo
“...la dimensión tiempo debe quedar exenta de artificiales proposiciones en manos de gente vitanda”