Cerca de medio centenar de policías fue liberado ayer por los pobladores de la región peruana de Moquegua (sur), que los retuvo desde el lunes en medio de protestas por el reparto del canon minero, según informaron los medios locales.
Los policías, comandados por el jefe de la región, el general Alberto Jordán, abandonaron una iglesia donde permanecieron desde la tarde del lunes y fueron trasladados hasta el aeropuerto de la mencionada localidad.
Minutos antes, un grupo de alcaldes moqueguanos que declaró una huelga de hambre pidió a los pobladores que liberen a los agentes para permitir que se reanude el diálogo con el Gobierno, al que exigen un reparto equitativo del canon minero.
Los policías fueron retenidos por miles de pobladores cuando intentaban despejar la carretera Panamericana y, según declaró Jordán a los periodistas, estuvieron a punto de ser ahorcados por algunos enardecidos manifestantes. El general aseguró que ante esa circunstancia se vio obligado a exhibir una bandera blanca y a pedir disculpas públicas a los pobladores por la intervención policial. Lima, EFE