Las autoridades de Islandia vigilan de cerca a un oso polar que arribó ayer al norte del país después de viajar cientos de kilómetros desde Groenlandia sobre un trozo de hielo y que ha causado el pánico entre los vecinos de la zona, informó ayer el canal de televisión islandés RUV.
Se trata del segundo oso polar llegado a las costas islandesas procedente de Groenlandia en menos de dos semanas, cuando lo habitual es ver a uno cada década; una anomalía que los expertos atribuyen al deshielo provocado por el cambio climático.
El oso arrasó a su llegada una reserva natural de pájaros cerca del fiordo de Skaga, donde también pasó la noche. La Policía ha cercado el área y ha ordenado a los vecinos que no salgan de sus casas. Copenhague, EFE