Italia siempre se sale con la suya. El campeón mundial no desaprovechó su ocasión, batió a Francia (2-0), que jugó con 10 desde el minuto 24 y sin Ribéry, lesionado desde el 8, y se benefició de la victoria de Holanda ante Rumania para medirse a España en cuartos de final.
Los italianos lo tuvieron todo de cara. Con su fútbol de siempre, ese que llevó al campeonato Mundial hace dos años, sacaron la máxima rentabilidad y siguen vivos.
Un gol de penal de Pirlo, en el primer tiempo; otro de rebote logrado por Danniele De Rossi, en el segundo, sirvieron para certificar la victoria y el pase a cuartos. Una de las buenas noticias para España es que dos de los jugadores titulares de Donadoni (Pirlo y Gattuso) se perderán los cuartos por acumulación de tarjetas amarillas.
Ni el peor de los enemigos de los franceses hubiera diseñado un plan tan cruel para los de Raymond Domenech. En el minuto 8 su jugador estrella, Franck Ribéry, estaba fuera de combate. En el 25, los 'Bleus' jugaban con uno menos y perdían.
La mística de estos clásicos se reflejó desde el principio.
Muchas cuentas pendientes, algunas históricas como la final del último Mundial, otras fruto de la vecindad y de la rivalidad entre dos de los equipos punteros del fútbol de siempre marcaron el duelo. Zúrich (Suiza), EFE