El Presidente carece de libre circulación Morales no pudo llegar a Tarija, donde sectores sociales afines al Gobierno lo esperaban. Este veto interno preocupa al oficialismo y se anuncian medidas.
En dos meses, cuatro regiones del país cerraron sus territorios al presidente Evo Morales y la tendencia señala que este veto interno podría extenderse a otras zonas, por lo que el Gobierno anunció ayer que tomará acciones para garantizar la libre transitabilidad del Jefe de Estado.
La posición fue asumida luego que el Primer Mandatario, por tercera vez en seis días, se vio forzado a suspender un acto oficial debido a la presión popular que rechaza su presencia. Ayer no pudo llegar a la capital de Tarija.
“Nos preocupa mucho, porque son actitudes delictivas de la misma gente que se traslada de un lugar a otro. Está claro que no queremos de ninguna manera que se generen procesos de violencia, pero es importante que sepa el país en su conjunto que se asumirán acciones en el marco de la ley, porque tampoco se va a permitir que estos grupos que exportan violencia generen problemas en todas partes”, anunció el vocero del Palacio de Gobierno, Iván Canelas.
Dijo que deberán actuar la Policía y el Ministerio Público “y de manera definitiva”, porque “estas actitudes no pueden permanecer en la impunidad por mucho tiempo”. Según señaló Canelas, “si hacen una encuesta, se darán cuenta de que el país está exigiendo que se asuman acciones legales contra esta gente”.
El senador Antonio Peredo (MAS) coincidió en que se debe garantizar la libre transitabilidad de Morales; mientras el ejecutivo de la COR-El Alto, Édgar Patana, opinó que la responsabilidad de ello se encuentra en el Ejecutivo.
Ayer, como había ocurrido cuatro días antes en Villamontes, los sectores sociales afines al Gobierno prepararon en Tarija un acto de recepción para Morales, quien anunció su presencia para la entrega de ambulancias y recursos para planes locales.
Una movilización de sectores cívicos rechazó desde temprano su presencia en las inmediaciones del aeropuerto local, donde se instalaron varios bloqueos.
En la mañana, la agenda oficial del Palacio incluía la visita de Morales a Tarija, pero cerca al mediodía la delegada presidencial, Celinda Sosa, anunció que el Presidente no llegaría.
Los justificativos fueron diversos. Según Sosa, el Presidente tomó la decisión para evitar enfrentamientos; pero según el ministro de Gobierno, Alfredo Rada, lo hizo porque tenía que asistir al partido entre las selecciones de Bolivia y Paraguay.
“El Presidente ha decidido suspender su viaje por la agenda, tenía que asistir a este partido de fútbol, que es también importante para la vida del país”, declaró Rada en puertas del estadio.
El 14 de junio, Morales tampoco pudo llegar a Villamontes, donde una movilización civil rechazó su presencia. Un día antes, la Unión Juvenil Cruceñista impidió que llegue a Pailón, donde debió inaugurar un puente.
El 24 de mayo, el Presidente no pudo llegar a Sucre a un acto en el estadio Patria, pese a un fuerte control policial y militar.
Hace un mes, el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, tampoco pudo llegar a Riberalta, en Beni, y ayer el senador pandino Róger Pinto (Podemos) dijo que Morales no es bienvenido en Pando. “Sin lugar a dudas, creo que el Primer Mandatario ha hecho muchos méritos para que el pueblo pandino le niegue la llegada a esta capital de don Evo Morales”, señaló Pinto.