El Gobierno de Venezuela promulgó ayer un decreto para la nacionalización de las empresas productoras de cemento, hasta ahora en manos de las transnacionales Cemex, Holcim y Lafarge, después de haber obtenido esta semana el visto bueno del Tribunal Supremo de Justicia.
La resolución, publicada en la Gaceta Oficial, señala que las sociedades mercantiles Cemex (México), Holcim (Suiza) y Fábrica Nacional de Cementos (Grupo Lafarge, Francia) "se transformarán en empresas del Estado, con una participación estatal que no será menor al 60% de su capital social".
Este decreto reserva al Estado la industria de fabricación de cemento y declara de "utilidad pública y de interés social" las actividades de las empresas.
Cemex tiene casi 50% de la capacidad de producción nacional de cemento, mientras que Holcim y Lafarge se reparten el resto en partes de 25% cada una.
En junio, el Tribunal Supremo de Venezuela falló que el decreto de nacionalización, dictado por Chávez en abril, "sistematiza aquellas normas que tornarán operativo el proceso de transferencia y transformación del sector cementero".
A principios de abril, el mandatario Chávez anunció la nacionalización de la industria del cemento y nombró a un equipo para negociar la compra de las tres empresas extranjeras. Desde entonces, representantes de las compañías discuten los términos de los acuerdos para transferir la propiedad de sus activos al Gobierno. Caracas, AFP