Adrián Maceda, más conocido como “By Maceda”, uno de los caricaturistas con mayor trayectoria del país, ha logrado reseñar y documentar el desarrollo de la caricatura en Bolivia. Fruto de este trabajo hace la siguiente relación cronológica.
Los antecedentes de la caricatura se remontan al cronista Felipe Guamán Poma, que en su manuscrito Nueva crónica y buen gobierno, rico en ilustraciones, refleja los últimos días del imperio incaico y los
primeros de la Colonia. Otro antecedente aparece en Nacionalismo y Coloniaje, de Carlos Montenegro, que refiere el primer periódico gráfico, un pasquín que data de 1780, con tres ilustraciones dibujadas a tinta que aluden al corregidor de la época y al cobrador de impuestos, de apellido Gallo.
Los años posteriores —dice Maceda— “los caricaturistas se caracterizaron por ser personas de agudo ingenio, que pertenecían a las élites de la sociedad e interpretaban los sentimientos de justicia social, del pueblo oprimido y del régimen colonial”.
En el auge económico de Potosí se crean ilustraciones que ridiculizan al credo y a la nobleza.
Durante la República, uno de los personajes más retratados fue Mariano Melgarejo. A partir de entonces, los dibujos se concentraron en revistas y diarios.