El jefe de Gobierno de Ciudad de México, Marcelo Ebrard, admitió ayer que hubo “graves errores” de la Policía en el operativo que dejó 12 muertos en una discoteca de la capital mexicana.
En la tarde del viernes murieron asfixiados nueve jóvenes, entre ellos algunos menores de edad, y tres uniformados, cuando los asistentes a una discoteca salieron en estampida para evitar ser detenidos en un operativo de la Policía. Las autoridades realizaban una redada en la discoteca “News divine”, en un barrio del norte de la capital mexicana, para revisar su operación en respuesta a diversas denuncias sobre el expendio de bebidas alcohólicas a menores de edad.
En el lugar murieron siete jóvenes y tres policías, y más tarde en un hospital fallecieron dos jóvenes más que habían sido reportados como graves.
El Alcalde ordenó una investigación a la Fiscalía capitalina para el esclarecimiento de los hechos y se comprometió a aplicar la ley para castigar a los responsables de la tragedia.
El jefe de Gobierno explicó que desde anoche se separó de su cargo a los funcionarios directamente involucrados, y señaló que se investigarán a todos los servidores que permitieron la operación del establecimiento.
La discoteca está instalada en una casa de dos pisos, que no cuenta con salidas de emergencia, lo que impidió la salida de los jóvenes. México, EFE