Dirigentes de las cooperativas mineras y funcionarios del Gobierno acordaron una tregua de 60 días. Por ello se suspendieron las medidas de presión que mantenían aislada a la ciudad de Potosí debido a la demanda de los cooperativistas, que se niegan a pagar el Impuesto al Valor Agregado (IVA). Las movilizaciones provocaron destrozos en las instalaciones de la Corte Electoral, Impuestos Nacionales, la Prefectura y otras propiedades.
La reunión entre los sectores en conflicto concluyó cerca de las 6.00 de ayer sábado, con el acuerdo de conformar una comisión que, entre otros puntos, se encargará de revisar la naturaleza de los cobros coactivos a las empresas e ingenios mineros, según informó la agencia ANF.
Los cooperativistas decidieron realizar una pausa en sus movilizaciones para dar curso al diálogo con el Gobierno, levantando todo bloqueo y toda la toma de instituciones. Esta decisión se tomó atendiendo a la petición de la Iglesia y de los comandantes militares, quienes tuvieron que retener las medidas, informó la red televisiva PAT.
Tras la serie de destrozos y manifestaciones que se suscitaron el día viernes en la ciudad de Potosí, por este sector vuelve la tranquilidad y la convivencia pacífica de la ciudadanía, informó ayer el subcomandante general de la Policía, Rolando Caballero. “Las fuerzas del orden resguardan las entidades públicas para evitar el mal mayor”, apuntó.
Según las autoridades policiales, ya se tiene identificadas a algunas personas que ocasionaron fuertes destrozos a la propiedad pública y privada de esta capital.
Como resultado del trabajo policial se harán las denuncias correspondientes ante la Fiscalía. La investigación pasará luego a tuición del Ministerio Público.
Los cooperativistas están a la espera de una comisión técnico-legal del Gobierno. De no hacerlo, volverían a sus movilizaciones, según expresó un dirigente.
“Estos movimientos son impulsados por grupos fascistas”, aseguró el director de minería, Freddy Beltrán.