Las autoridades originarias del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (Conamaq) aseguran que no son tomadas en cuenta en la estructura gubernamental, a pesar de ser un movimiento social que se muestra afín a las políticas que surgen desde el partido de gobierno.
“Hemos pedido audiencia con el Presidente para ver sobre lo que podemos trabajar, pero hasta ahora no hay respuestas. No escuchan nuestros pedidos. El Gobierno quiere gobernar con los movimientos sindicales, no con (los) originarios”, afirmó Cirilo Suyo, dirigente del Conamaq.
Aseguró que el Ejecutivo sólo toma en cuenta a los dirigentes de la Confederación Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), “porque se manejan sindicalmente. Nosotros, (en cambio) tenemos acuerdo ancestral. A los campesinos les dan cupos en (los) ministerios. También las bartolas (de la Federación de campesinas Bartolina Sisa) tienen fuerza”, señaló.
La dirigencia del Conamaq participó de varias movilizaciones que reclamaron la realización de la Asamblea Constituyente. “Ahora, con Evo o sin Evo igual vamos a seguir trabajando en los suyus”, dijo Suyo.
El descontento también se siente en algunas esferas de la dirigencia alteña, que no se siente representada en el Ejecutivo, luego de la salida de Abel Mamani del Ministerio del Agua.
“Entre las organizaciones más fuertes está la COR de El Alto, y en su momento por esa influencia nos escuchaba el Presidente. De un tiempo a esta parte, sin embargo, ese contacto no es el mismo”, explicó Édgar Patana, ejecutivo de la COR. El dirigente culpó al ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana.