La Comisión Europea (CE) vigilará que la directiva de retorno de inmigrantes ilegales, aprobada por el Parlamento Europeo, respete tanto el Convenio Europeo de Derechos Humanos como la Convención sobre los Derechos del Niño de las Naciones Unidas.
El portavoz de Justicia de la CE afirmó ayer que la directiva crea una “base jurídica clara” que permite a la Comisión “vigilar” las condiciones en que se realizan la detención y expulsión de los migrantes indocumentados.
La CE respondió así a una pregunta de los periodistas sobre la afirmación del presidente ecuatoriano, Rafael Correa, de que “explora la posibilidad de cortar” el diálogo entre la Comunidad Andina (CAN) y la Unión Europea, ante una iniciativa que calificó de “incivilizada”. Bruselas, EFE