El Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Cochabamba denunció ayer que fármacos que ingresan al país vía contrabando se venden en instituciones de salud públicas y privadas en la capital del valle y que, pese a haber realizado una denuncia al Ministerio de Salud, éste no actúa.
“Por ejemplo la ‘epinefrina’ efectivamente se vende de contrabando en instituciones médicas privadas, pero también en los hospitales del Estado, porque no existe importadora legal que traiga este medicamento al país; y así como este fármaco, existen otros que se comercializan de esta forma”, señaló Rolando Iriarte, director del Sedes Cochabamba.
Este medio publicó el domingo un reportaje sobre la venta de drogas de contrabando, tanto en farmacias como en instituciones públicas y privadas de salud. En el mismo, el presidente de la empresa Insumos Médicos Esenciales, Jaime Mondaca, denunció la adquisición de un fármaco específico en instalaciones del Centro Médico Quirúrgico Boliviano Belga, que se encuentra en la ciudad de Cochabamba.
Iriarte aseguró ayer que el Sedes cochabambino denunció esta irregularidad al Ministerio de Salud para darle una solución.
“El ministerio no nos responde porque tampoco sabe qué respondernos por no oficializar esta irregularidad”, manifestó.
Otro aspecto que el titular del Sedes destacó es el peligro que conlleva la utilización de medicinas provenientes del contrabando, puesto que no cuentan con la respectiva garantía de conservación ni de calidad de los productos farmacológicos.
“Sin embargo, en el Sedes tenemos una Unidad de Calidad y Servicios, encargada de la supervisión de clínicas, hospitales y farmacias, a la que se le pedirá que realice la inspección sobre el tema para determinar más información”, adelantó. Asimismo, investigarán a los comerciantes.