Después de años de fracasar en el intento de que los cineastas bolivianos que recibieron créditos del Fondo de Fomento Cinematográfico paguen sus deudas, el Consejo Nacional de Cine (Conacine) ha determinado subastar las películas deudoras.
Hay 11 realizadores que no pagan ni el capital ni el interés de los créditos que recibieron en calidad de préstamo para finalizar sus películas. Ello ha provocado que el Fondo de Fomento Cinematográfico, que partió con Bs 500.000, esté en quiebra. Hace dos años se había impulsado la reprogramación de pagos, pero esta medida no da frutos.
“Estamos terminando una auditoría que muestra que los contratos no son iguales, hay diferencias en los intereses. Ello impide que se pueda tratar el tema en conjunto”, explicó Armando Urioste, director del Conacine. Adelantó que, con expertos de España, México y Argentina, se realiza un peritaje para determinar el valor comercial de los films deudores. “Al saber el valor comercial de cada película vamos a poder subastarla y pagar las deudas”.
Urioste confirmó que desde el 2004 Bolivia no paga su cuota a Ibermedia, lo que perjudica el acceso de cineastas bolivianos a proyectos de coproducción.