Adrián Oliva, asesor del prefecto de Tarija, Mario Cossío, denunció ayer que la Policía departamental decidió relevar al cuerpo de seguridad de la primera autoridad y anunció que a raíz de esta determinación, si se suscitara algún hecho en contra de Cossío, culpará al Ministerio de Gobierno y al Comando policial.
Sin embargo, el comandante departamental de Tarija, coronel Reynaldo Iturri, afirmó que por órdenes del Comando General, y a falta de recursos humanos, se replegaron a tres oficiales de los cuatro policías destinados a la seguridad del Prefecto.
“En Tarija se han suscitado hechos criminales y terroristas y hay la decisión de la Policía de relevar al cuerpo de seguridad del Prefecto en un momento de inseguridad; se pone en riesgo la seguridad personal de la primera autoridad”, dijo Oliva.
Luego, el asesor acotó “nosotros responsabilizaremos de cualquier hecho que le suceda al Prefecto, respecto a la seguridad, al Ministerio de Gobierno y al Comando de la Policía. No están cumpliendo con la función básica, que es garantizar la seguridad de una autoridad que, como todas, merece el mismo trato, respeto y reconocimiento en las funciones que desarrollamos”, anunció ayer Oliva.
Por su parte, el jefe departamental de Tarija explicó que el Prefecto contaba con cuatro policías para su seguridad, “uno de ellos vendría a ser como un edecán”, dijo, y que además disponía de otros tres, por lo que se prescindió de tres efectivos.
“En el edificio prefectural central teníamos cuatro policías, tres varones y una mujer, que estaban en la antesala del despacho. Aparte de ello, estaba el oficial uno de seguridad, el edecán. El resto de los policías están en otros edificios de la Prefectura y tenemos además a dos policías que cuidan el domicilio del Prefecto”, aseveró Iturri.