Los miembros de la Asociación de Cineastas de Bolivia (Asocine) aseguran que fue suya la iniciativa de subastar películas para pagar los montos que adeudan 11 de sus miembros al Fondo de Fomento Cinematográfico. Los realizadores piden cambios en la Ley del Cine y critican al Consejo Nacional de Cine (Conacine) por cobrar intereses más altos que los de las entidades financieras.
“Fuimos nosotros los que sugerimos la subasta del valor comercial de las películas, porque nunca quisimos eludir nuestra responsabilidad; el Conacine no ha hecho nada ni por buscar alternativas ni por gestionar el pago de la cuota boliviana a Ibermedia”, asegura Mela Márquez.
Por su parte, Antonio Eguino inquiere: “El Conacine cobra intereses que van entre el 7 y el 20 por ciento, ¿dónde está su labor de fomento?”. “Los pagos que hemos hecho cuentan como intereses, no aportan al Fondo y sólo financian a la entidad estatal”, apunta Paolo Agazzi.
Los realizadores coinciden en que el Conacine no combate la piratería ni fomenta la producción. “Si no cambia la política estatal, el cine boliviano morirá”, advierte Antonio Eguino.