Correa aleja la solución a la crisis bilateral con Bogotá El Presidente de Ecuador dijo que la reanudación de las relaciones se lo hará con un “gobierno decente”, si se posterga la relación económica.
La drástica advertencia ecuatoriana de que no reanudará relaciones con Colombia mientras Álvaro Uribe gobierne ese país aleja las opciones de un pronto arreglo diplomático a una crisis que sigue teniendo en el tema fronterizo una bomba de tiempo.
En momentos en que un grupo de personalidades de los dos países intenta reactivar el diálogo entre Bogotá y Quito bajo el auspicio de la ONU y el Centro Carter, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, anunció el miércoles que mantendrá rotas las relaciones con Colombia de manera indefinida.
"Ustedes posponen el restablecimiento de relaciones bilaterales (a nivel de encargados de negocios), nosotros las cancelamos indefinidamente hasta que haya un gobierno decente con el cual tratar", expresó el Jefe de Estado al descartar que vaya a reanudar conversaciones con Uribe.
Quito rompió los vínculos el 3 de marzo a raíz de un bombardeo colombiano contra las FARC en Ecuador, tras lo cual las dos naciones se habían comprometido el 6 de junio a reanudar los lazos con el intercambio de encargados de negocios, que debía realizarse el martes.
El Ejecutivo colombiano decidió a última hora posponer el restablecimiento, molesto por unas declaraciones de Correa sobre el ataque militar, rechazado por la OEA como una violación a la soberanía ecuatoriana.
El nuevo impasse no afectó esta vez la vigencia de un protocolo militar de seguridad fronteriza, que volvió a funcionar de manera temporal en mayo para evitar incidentes entre uniformados.
"La Cartilla de Seguridad está en plena vigencia, no hay ningún cambio en cuanto a su aplicación", dijo el viceministro ecuatoriano de Defensa, Miguel Carvajal. Ese documento, que quedó en suspenso al fracturarse los vínculos, establece procedimientos para los militares de ambos países con miras a prevenir incidentes y solucionar conflictos fronterizos. Bogotá, AFP