Aprendió la alfarería desde niño en su natal pueblo de Jesús de Machaca; hace 30 años abrió un taller que ahora da trabajo a 50 personas. La obra de Wálter Melendres, que se exporta a 16 países, se muestra estos días en galería Marka Tambo (Jaén 710).
“A los cinco años ya trabajaba aunque yo creía que estaba jugando con barro; hacía animalitos que después mis hermanas vendían”, recuerda Wálter Melendres, quien hizo de la alfarería su oficio de toda la vida. “Luego me vine a La Paz y he seguido con el barro hasta abrir mi taller”.
Su obra, que comenzó a tener un mercado paceño, llamó la atención de la Cámara Boliviana-Alemana que apoyó la iniciativa del alfarero para exportar sus cerámicas. “Primero llevamos a Estados Unidos, México, España y Alemania; luego ya pudimos llegar a otros países”, cuenta.
Hoy, los talleres de Cerámicas Wálter cuentan con 50 empleados que trabajan tanto en Jesús de Machaca como en la ciudad de El Alto. “Todas son chicas, jóvenes, que combinan trabajo con estudio”, explica el artista autodidacta que además de modelar en barro, pinta sus obras.
“La Pachamama y el Sol me inspiran. Para los aymaras el Sol es lo más lindo, es la vida, por eso lo pinto; igual que a la Madre Tierra, que nos da la arcilla, qué más se le puede pedir”, comenta.
El miércoles, Melendres inauguró una exposición de cerámica y pintura en la galería Marka Tambo; el martes viajará a Europa para mostrar su obra en ciudades de Italia, Suiza y Francia. “Felizmente nos va bien —dice agradecido— pero yo no voy a descansar hasta cumplir mi sueño de abrir una escuela de bellas artes, que enseñé a los jóvenes”.