Ocho momias de la cultura Chinchorro, tal vez los habitantes más antiguos de América, fueron encontradas por trabajadores que realizaban obras de restauración el Morro de Arica, a 2.051 kilómetros al norte de Santiago.
Los cuerpos momificados de la cultura primitiva dedicada a la pesca y a la caza estaban en perfecto estado de conservación y tendrían aproximadamente 4.500 años. “Estas momias tienen un rango aproximado de antigüedad entre los 2.000 y 5.000 años antes de Cristo”, precisó el arqueólogo Calógero Santoro al diario chileno El Mercurio.
Los Chinchorro fueron uno de los primeros pueblos en practicar la momificación. Las perfectas condiciones en las que se encuentran las momias o parte de sus cuerpos, revela claramente el buen manejo que tenían de la técnica de momificar.
De los ocho cuerpos encontrados, tres quedaron en el terreno, mientras que los otros cinco fueron trasladados a instalaciones de la Universidad chilena de Tarapacá, donde también se encuentran las momias descubiertas en años anteriores.
Una de las osamentas no será sacada del lugar de su descubrimiento, pues se pretende hacer un mausoleo de vidrio para que pueda ser observada por quienes frecuenten la zona. Éste no es el único hallazgo en el sector del Morro de Arica, el primer descubrimiento fue en 1983, donde quedaron al descubierto varios cientos de momias, que en un principio se pensaba que correspondían a cementerios de culturas precolombinas, sin embargo luego de ser sometidos a pruebas se comprobó que algunas tenían 7.000 años. Santiago, EFE