Hillary Clinton y Barack Obama viajaron juntos ayer hacia un villorio de nombre simbólico, Unity (unidad), dejando atrás la lucha en la que se enfrentaron en las primarias de su partido y uniéndose para las elecciones presidenciales de noviembre.
La escuela primaria de este pueblo del estado nororiental de New Hampshire que cuenta con 1.100 habitantes, “y eso contando todas las vacas”, según una broma de un poblador, será tomada por asalto por militantes del Partido Demócrata provenientes de toda la región. La consigna oficial será: “Unirse para el cambio”.
Será la primera reunión pública de la ex primera dama y del senador de Illinois, luego de que el 3 de junio Obama conquistara la investidura demócrata.
En la noche del jueves, ambos ex rivales se reencontraron en un gran hotel de Washington, en una reunión cargada de emoción, con la participación de los donantes de recursos para las elecciones. Barack Obama firmó un cheque de 2.300 dólares (el máximo autorizado por la ley) para ayudar a Clinton a enjugar sus deudas de campaña, estimadas en 22,5 millones de dólares, de los cuales 11,4 millones provenían de su fortuna personal.
Clinton pidió a sus seguidores olvidar cualquier eventual amargura, “porque ahora es preciso que la elección de Barack Obama como presidente de EEUU sea la prioridad”. Unity (EEUU), AFP