Una baja participación de votantes y el acoso a la población por parte del gobierno de Robert Mugabe caracterizaron la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de ayer en Zimbabue.
Mugabe participó en solitario en estos comicios debido a que su rival, el líder del opositor Movimiento para el Cambio Democrático, Morgan Tsvangirai, se retiró el pasado domingo a consecuencia de la campaña de intimidación contra sus seguidores que incluyó ataques y asesinatos llevada a cabo por el Gobierno.
A primera hora de la mañana, tan sólo una decena de personas esperaban la apertura de los colegios electorales más céntricos de Harare para poder votar, mientras que en otras localidades se comenzó a recibir votantes una hora después de su apertura a las 07.00 hora local (5.00 GMT). Harare, EFE