El Gobierno italiano aprobó ayer un proyecto de ley con el que el primer ministro, Silvio Berlusconi, intenta conseguir nuevamente la inmunidad, que le permitirá suspender los juicios que tiene pendientes, lo que no logró en su anterior mandato (2001-2005).
“No es posible que me tenga que dedicar todos los sábados a preparar las audiencias de los juicios, en vez de trabajar para el país”. Así justificó Berlusconi hace unos días su intención de volver a presentar una normativa que la oposición considera que está hecha a su propia medida.
El 2004, Berlusconi presentó una ley que otorga inmunidad a los cinco cargos más importantes del Estado, pero, tras ser aprobada por el Parlamento, el Tribunal Constitucional la anuló al considerarla contraria a los principios reconocidos en la Carta Magna. Roma, EFE