Una niña de 11 años embarazada de 21 semanas tras haber sido presuntamente violada por su tío podrá someterse a una interrupción voluntaria del embarazo (IVE) en Rumania, anunció ayer la comisión interministerial creada para analizar el caso.
“La comisión decidió que se podrá practicar una IVE, que permite la ley en vigor ya que se trata de una niña víctima de un abuso sexual”, declaró el secretario de Estado de Sanidad, Vlad Iliescu. Éste último precisó que finalizar el embarazo “implicaría importantes riesgos para la salud mental de la niña”.
Las leyes rumanas sólo autorizan las IVE después de las 14 semanas de gestación si la vida de la madre está en peligro o el feto padece de alguna malformación. Bucarest, AFP