La localidad chilena de Chaitén, evacuada tras la erupción del volcán del mismo nombre y afectada por las cenizas que devastaron la ciudad, sufrió una nueva inundación, por la crecida del río Blanco, que arrastró unas 30 casas, informaron ayer autoridades locales.
El nuevo desborde del río se produjo este viernes en la noche debido a un temporal que afecta a la zona y también arrasó con el Liceo Italia de la colapsada urbe.
Las aguas, según informó el Intendente (gobernador) de la región de Los Lagos, Sergio Galilea, cortaron, además, el puente Amarillo, lo que cerró el acceso terrestre a la localidad, que permanecerá inhabitable por largo tiempo y que está situada a 1.220 kilómetros al sur de Santiago y a 10 del volcán. Santiago, EFE