La Fraternidad Sacerdotal San Pío X, fundada por el arzobispo cismático Marcel Lefebvre en 1968, ha rechazado el ultimátum dado por el Vaticano para volver al seno de la Iglesia Católica, no se niega a seguir dialogando, pero exige que el Papa retire antes la excomunión de sus obispos.
Los seguidores del fallecido Lefebvre justificaron el "no", según un comunicado difundido ayer por la agencia I Media, en que no desean aceptar acuerdos "fruto de la precipitación" y porque las condiciones del Vaticano "tienen un carácter vago".
El 4 de junio, el cardenal colombiano Darío Castrillón envió al superior de esa Fraternidad, Bernard Fellay, un documento para la vuelta a la Iglesia Católica y una respuesta antes del 30 de junio. Ciudad del Vaticano, EFE