El Ejército de Colombia infiltró la cúpula de las FARC para liberar a 15 secuestrados, entre ellos Ingrid Betancourt, e hizo creer a dos rebeldes que los cuidaban que iban a una cita con el máximo jefe rebelde, alias “Alfonso Cano”, informó ayer el ministro de Defensa, Manuel Santos.
“Estamos muy contentos, muy alegres, este es un gran golpe que nos debe alegrar a todos y al mundo entero”, manifestó.
Santos precisó que parte de los rehenes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) fueron liberados en un sitio entre las localidades selváticas de La Paz y Tomachipán (Guaviare, al sur de Bogotá).
Explicó que militares infiltrados habían acordado con el “Comandante César” de las FARC para supuestamente llevar a los cautivos en helicóptero hasta donde se encontraba “Alfonso Cano”, máximo jefe de las FARC desde mayo pasado, tras la muerte del fundador de esa guerrilla, Pedro Antonio Marín, alias “Manuel Marulanda” o “Tirofijo”.
“Teníamos un infiltrado que le dijo al 'Comandante César' que se subiera un poco (al helicóptero) para darle más confianza, para que sintieran que la operación era válida y genuina y eso fue, y lo neutralizamos ya estando dentro”, señaló Santos a los periodistas. Bogotá, EFE