El Gobierno colombiano le propinó ayer a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) uno de los golpes más duros, con el rescate de 15 secuestrados, entre ellos Ingrid Betancourt y tres estadounidenses, las cartas más valiosas que tenían para una negociación.
El gobierno del presidente Álvaro Uribe convenció con esa operación a muchos escépticos y detractores de su política de "seguridad democrática", y se anotó un éxito que obligará a las FARC a replantear muchas cosas
Las FARC ahora tienen en su poder a 25 rehenes de unos 60 que formaban al comienzo el grupo de “canjeables” y, según el Ejecutivo, militares y analistas, no tienen más alternativa que liberarlos ante los hechos y el clamor mundial. Bogotá, EFE