La visita del ex alcalde bogotano Antanas Mockus deja valiosas enseñanzas a La Paz, una ciudad que necesita imperiosamente aplicar modelos exitosos de gestión municipal para superar problemas alarmantes que afectan a la convivencia ciudadana.
Entre esas lecciones están, por ejemplo, la manera de encarar dos temas especialmente delicados para La Paz y Bolivia: la regulación del tráfico vehicular y, en general, la seguridad vial.
Mockus puso en práctica en Colombia una interesante receta que mezcla la sicología con la ética y un atributo codiciado por muchas sociedades pero escaso en estos tiempos, la solidaridad. Incluso llegó a hacerles sentir vergüenza a los bogotanos para que se den cuenta de que infringían normas básicas de convivencia civilizada.
De seguir la misma fórmula, ¿cuánta vergüenza acumularíamos los bolivianos, no?