El vicepresidente Álvaro García anunció ayer que se realizarán “los mejores esfuerzos” para recomponer las relaciones con Perú, no obstante que minutos antes el presidente Evo Morales sostuvo que no pedirá disculpas a su homólogo Alan García.
“Todos los bolivianos estamos detrás de nuestro Presidente, apoyándole y respaldándolo. Él nos representa frente al mundo y, en base a ese apoyo, vamos a ver las mejores formas de regresar a un ambiente amigable y de mutua cooperación”, señaló.
Poco antes, Morales declaró que “lo deseable es que se fortalezcan las relaciones”, aunque aclaró que “no hay disculpas a los neoliberales”, refiriéndose al Mandatario peruano, quien un día antes le pidió que se calle y deje de hacer comentarios sobre asuntos internos de su país.
Morales, hace una semana, había advertido sobre la presunta instalación de una base militar de EEUU en territorio peruano.
El embajador de Bolivia en Perú, Franz Solano, señaló que el Gobierno peruano descartó la existencia en su territorio de alguna base militar de EEUU y explicó que las expresiones de Morales, referidas al tema, corresponden a una preocupación regional sin ánimo de injerencia, según informó ayer la agencia gubernamental ABI.
Alan García había señalado además que, con sus declaraciones, Morales alentaba un paro convocado por los trabajadores peruanos para el 9 de julio.
Ayer, según informó procedente de Lima, el secretario general de la Confederación General de Trabajadores del Perú, Mario Huamán, desmintió que Morales esté participando o apoyando el paro nacional.